Anfiteatro Romano de Mérida


Anfiteatro de Mérida

El Anfiteatro Romano de Mérida se encuentra situado en el mismo recinto que el Teatro Romano y puede accederse a ambos monumentos desde la Calle José Ramón Mélida.

Los juegos violentos, como las luchas entre gladiadores, gozaban de más popularidad en Roma que las representaciones teatrales. Por este motivo se construyó el Anfiteatro tan solo 8 años después que el Teatro. De esta manera se constituía una zona pública de espectáculos claramente diferenciada en el conjunto urbano.

En el interior de Anfiteatro se encuentran tres inscripciones que rememoran los títulos de Augusto que junto a la localización de los ordinales de estos títulos en el tiempo fijan la fecha exacta de la finalización del edificio en el año 8 a.C. Se trata de otro de las grandes edificaciones con las que Mérida fue dotada en los años de su fundación y que debían distinguir a la ciudad como Capital de la Lusitania.
Está separado del Teatro únicamente por una vía intermedia que aún se conserva. La topografía del Cerro de San Alvín permitió una construcción apoyada sobre suelo natural que en este caso fue aprovechado con más amplitud. Tanto la “ima cavea” como la “media cavea” descansan sobre el terreno, siendo la “summa cavea” el único sector que sobresalía del terreno. Por tal motivo esta última ha desaparecido casi por completo. Su planta es elíptica y su construcción simple, ya que apenas posee estructuras internas o planteamientos de fachada.

La organización interna del Anfiteatro es semejante a la del Teatro. Los espectáculos tenían lugar en la arena, que tiene forma elíptica y está limitada por un zócalo de sillería de granito que debió completarse con un perfil que ampliaría su altura para proteger a los espectadores. En obras posteriores, no localizadas en el tiempo, este zócalo fue recubierto de mármol.

Existe en el centro de la arena una excavación en forma de cruz, la “fossa bestiaria”, que supuestamente se usaba para alojar a las fieras que más tarde se enfrentarían a los gladiadores. Esta se cubriría con tablas y tierra, aunque en el caso del Anfiteatro de Mérida parece estar inacabada, ya que carece de las pilastras que en otros edificios similares cerraban el tablado.

Marcando los ejes del edificio, al norte, sur y oeste, se abren puertas monumentales, que comunican el exterior con la arena, mediante una alta galería escalonada que se cubre con bóveda. A pocos metros de iniciarse, a un lado y a otro arrancan dos escaleras que salen a la parte superior de la “ima cavea”, y en el tramo final de las galerías norte y sur, a ambos lados, se abren dos pequeñas habitaciones abovedadas que comunicaron directamente con la arena. Es posible que fueran dependencias destinadas a albergar a los gladiadores y fieras antes de la lucha. Unas ventanillas que comunican la galería con el interior parecen ideadas para alimentar sin peligro a los animales.

La “ima cavea” consta de un total de diez gradas, conservadas solo en parte, dado el expolio que ha sufrido el Anfiteatro. Se inicia la “ima cavea” con un pasillo, “praecinctio”, que se eleva por encima del podio de la arena y estaría limitado por un pretil, y finaliza de igual modo, comunicándose ambos pasillos mediante la serie de “scalae” que dividían radicalmente a la “cavea”. Detrás del “praecinctio” superior se desarrolla un “balteus” de separación respecto a la “media cavea”, en el que se abren trece “vomitorios”. Estos están concebidos como galerías abovedadas, y su salida a la “cavea” marca el punto de arranque de las “scalae”.

En las primeras gradas de la “ima cavea”, en los lados este y oeste, se dispusieron dos tribunas. La del oeste, que era la principal y donde se alojaban las autoridades. Enfrente se situaba la otra tribuna, llamada “editoris tribunal, que era donde se situaba la persona o personas que corrían con los gastos del evento. Esta última constaba de una habitación inferior que mediante dos escalerillas daba acceso a la arena.
En ambas tribunas, en el muro del frente, existía una gran losa de granito con unas inscripciones:

“IMPERATOR CAESAR DIVI FILIVS AVGVSTVS / PONTIF. MAXIMVS CONSVL XI IMPERATOR XIIII / TRIBVNICIA POTESTATE XVI”

Igualmente se descubrió en la galería norte una tercera lapida con la misma inscripción que las anteriores expresada con algunas abreviaturas. Esto plantea la existencia de una cuarta lapida en la galería sur aunque no se conservan restos de ella.

La “media cavea”, perdida casi por completo, contaba con 11 gradas. Finalizaba con otro “praecintio, del que arrancaba directamente la “summa cavea”. Este último cuerpo ha sido violentamente destruido en época bastante reciente ya que en el siglo XIII Forner asegura haber visto completa la fábrica del Anfiteatro.

El aforo que pudo tener el edificio, dado su estado, no es algo fácil de dilucidar. Se cifra aproximadamente en 14.000 personas.

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